Quieres automatizar tu negocio con inteligencia artificial, pero no quieres hacerlo solo.

Créeme.

Te voy a explicar punto por punto por qué definitivamente no quieres hacerlo solo...

Pero antes, debería asustarte diciéndote que tu competencia ya está automatizando procesos con inteligencia artificial.

¿Ya estás asustado?

Bueno, la verdad es que no importa si tu competencia lo está haciendo o no.

Porque automatizar es la p***a.

De verdad: pulsas un botón, o sin tan siquiera pulsar nada, y ves cómo la inteligencia artificial hace en 1 minuto lo que a ti te costaba 2 horas.

Y no se queda empanada pensando en si se escribe 'solo' o 'sólo' o si aquí va un punto y coma o dos puntos: simplemente lo hace.

Y ahora que estamos de acuerdo en que, por mucho que disfrutes tu trabajo, hay cosas que disfrutas menos y que quieres automatizar, te explico por qué no quieres hacerlo solo:

1. Todo cambia muy rápido.

Vamos a ponernos en el mejor escenario: se te da bien la tecnología y aprendes rápido a implementarla en tu negocio.

Aun así, esto es un pozo sin fondo donde lo que aprendiste el mes pasado se ha quedado obsoleto ya.

O te comprometes a actualizarte semana a semana, o estás perdido.

Si te gusta el tema, tienes suerte. Pero esas horas, todas las semanas, para renovarte constantemente, no te las quita nadie.

2. No tienes tiempo.

Crees que sí, pero no. Es una paradoja: quieres automatizar tu negocio para tener más tiempo, pero necesitas más tiempo para aprender a automatizarlo...

Y luego están los errores inexplicables, las actualizaciones... el caos. Te resignas a vivir en 2021 mientras todo avanza.

3. Gastos hormiga que te sangran.

Técnicamente, puedes automatizar muchas cosas gratis. Al principio te sientes un genio, luego encuentras la trampa: estás limitadísimo y (de nuevo) dedicando tiempo extra por ahorrarte una suscripción más.

Y encima, cuando por fin pagas la suscripción, estás usando un 20% de lo que ofrece. Así con todo.

Al final, te pones serio. Entiendes que es una inversión inteligente en tu negocio y en ti.

Y dices: voy a pagar por esta automatización.

En Fiver, Workana... donde sea.

Aquí es donde me toca venderme. Porque yo era ese tío que encontrabas en una plataforma freelance y que te creaba la automatización que tú querías.

Todavía lo hago, pero hay algo que me gusta más y que es mucho mejor para ti.

Pero primero, ¿cuál es el problema de pagar por una automatización?

Problemas, en plural:

1. El onboarding cuesta más que la automatización en sí.

Para automatizar cualquier proceso de tu negocio, se requiere acceso a distintas cuentas. Puede ser el correo electrónico, Google Drive, ChatGPT...

Y hay que crear cuentas nuevas, además.

Todo eso son códigos de verificación, mensajes de texto que llegan a un teléfono que era del antiguo comercial y que encima le vendió a su primo...

Te juro que con algunos clientes he tardado más tiempo en conseguir acceso a las cuentas necesarias que en construir la automatización en sí.

2. El freelancer automatiza un proceso que no entiende.

Es lógico. Tú sabes de lo tuyo, yo sé de lo mío, y ese freelancer sabe de lo suyo.

No sabe cómo funciona tu e-commerce de ropa para ciclistas o tus formaciones sobre meditación.

Cree que está haciéndolo todo bien, pero quizás cuando te entrega la automatización, te das cuenta de que no te sirve.

Y hay que corregirla, cambiarla, reunirse... tiempo, tiempo, tiempo.

3. Mi madre.

Mi madre dice que, cuando sea mayor (tiene 63 palos), quiere ser decoradora de interiores.

Le pega, porque en su casa, cada semana tiene que cambiar, añadir o tirar algo.

Lo mismo que te pasará a ti con tu automatización.

Qué bien, ahora los emails de tu newsletter se redactan y envían automáticamente...

...pero estaría genial que, cuando publicas un artículo en LinkedIn, se enviase ese texto también por email.

Tienes un sistema que responde a los comentarios en tus redes sociales dando las gracias...

...pero te preguntas si también podría entrar en el perfil de la persona que comenta, analizar si es un potencial cliente, y escribirle por privado.

¿Pagas otra vez? ¿Pagas por cada mejora que quieras?

Podría ser. Pero hay una opción mejor. Que te contaré ahora.

Antes, más pesadillas:

4. Fallos.

Incluso aunque contrates a alguien muy bueno que te cree una automatización que automatice hasta la gestión de los fallos, fallará.

Fallará porque todo va muy rápido, como te he dicho.

Y cada uno de los engranajes de esa automatización puede cambiar de la noche a la mañana.

  • Caídas de servidores en Portland, Oregon.
  • Empresa que es vendida a Google.
  • La Unión Europea regulando.
  • Actualización de X cosa que no entiendes.

Fallos.

Si ocurren pronto, la gente suele ser maja y el freelancer te lo arreglará.

Pero si pasan un par de meses, quizás ese señor o señora está haciendo Herbalife o predicando la palabra de Cristo.

Y tú te quedas con cara de tonto, con una automatización que pagaste y no funciona.

¿Solución? Contratarme.

Esa ya te la esperabas. Pero te explico por qué:

No me contratarás para una automatización suelta: me harás parte de tu equipo.

Eso significa que cada día que pasa, aprenderé más sobre ti, sobre tu negocio, sobre cada proceso.

Cuando termine la primera automatización, vas a querer otra.

Y yo te diré:

"Me pongo con ello. Pero además, podríamos automatizar esto, esto, esto, y esto".

Y tú ni siquiera sabías que el primer y cuarto "esto" se podían automatizar. Pero te encanta la idea.

Me pagarás mes a mes. El "cuánto" lo acordaremos cuando pulses un botón que dejaré abajo.

Pero lo bonito de pagar mes a mes es que no hay sorpresas ni grandes gastos.

¿Más ventajas?

Como yo ya pago por muchos servicios, usaré mi suscripción y no la tuya. Además, como los uso tanto para el resto de clientes como para mí, pago por planes mejores... que tú aprovechas.

¿Más ventajas?

Como formo parte de tu equipo, lo único que tienes que hacer si quieres una mejora de cualquier automatización es... pedírmelo.

¿Los errores? Solo tendrás que avisarme. Ni siquiera eso, la mayoría de las veces me daré cuenta yo y los corregiré.

¿Soy caro? ¿Soy barato?

Solo hay una forma de saberlo:

Calculamos con datos reales cuántas horas te estoy ahorrando y le das un precio a esa hora.

Luego, lo comparas con lo que me pagas.

Y verás si es rentable.

Para eso, solo necesito una cosa de ti:

Pulsas en el botón, me escribes por WhatsApp, hablamos, nos llamamos, nos videollamamos o lo que haga falta:

Y, para convencerte, te ofreceré una automatización gratis. Podrás bloquearme y quedártela.

O será la primera que haré para tu negocio. La primera de muchas.

En resumen: automatizar tu negocio es la p***a.

No importa, cuéntamelo aquí:

Quién soy y qué puedo hacer

La mejor manera de conocernos es que pulses el botón de arriba, pero si necesitas más datos sobre mí y sobre lo que hago, aquí van:

En 2018 empecé a formarme en marketing digital. Creé un canal de Youtube, llamado 'Pablo Zamit', que ahora mismo tiene 94.000 seguidores. Mientras creaba contenido, empecé a explorar distintas áreas del marketing digital: aprendí email marketing, copywriting, y acabé seducido por la IA y la automatización.

Algunas de las automatizaciones que he creado últimamente:

  • Newsletter automatizada.

    Todos los días, esta automatización escribe emails para vender tus productos, los maqueta y los envía directamente a tu lista. He tenido varias versiones de esta. Algunos clientes prefieren supervisar el contenido, aportar ideas, etc.

  • Podcast automatizado.

    Con una voz clonada, se genera el guion, una música de fondo y el discurso, y se montan automáticamente en un vídeo con fondo que puedes publicar en redes sociales.

  • Scraping y outreach automático.

    Si a la mayoría de tus clientes los consigues en frío, esta herramienta analiza tu nicho, busca sectores B2B muy específicos, busca direcciones de emails, teléfonos, redes sociales... y empieza a contactarles por ti.

  • Asistentes de IA todo-en-uno.

    Puedes chatear con asistente de IA en Slack o Telegram, darle acceso a múltiples herramientas (calendario, tu email, tu CRM...) y pedirle tareas para que las haga por ti. Un empleado que te costará céntimos.

Si quieres automatizar tu negocio, escríbeme: